El hogar de Betania


EL HOGAR DE BETANIA inde junio 05

Lucas 10:38-42

Tenemos 4 relatos distintos de este vínculo familiar y amistoso, este pasaje de Lucas, nos relata el primer encuentro, donde Jesús conoció a la familia. El segundo incidente es cuando Lázaro enferma y el Señor llega después de muerto. La tercera es 6 días antes de la última pascua cuando vuelve a visitar Betania. El cuarto es un poco mas tarde cuando en la misma villa, en casa de cierto hombre que había sido leproso, y es donde María unge al maestro con un frasco de perfume. La aldea de Betania, distaba a unos 3 Km. de Jerusalén, el momento de nuestra historia lo deberíamos vincular al registro de Juan cap. 7, cuando llegado el día de las fiestas de los tabernáculos, la mayoría de los varones se dirigían a Jerusalén para las fiestas, es posible que un grupo de sus discípulos hayan subido a Jerusalén, el no quiso hacerlo, dijo inclusive a sus hermanos que subieran ellos, pero el quedó en Galilea, para subir más tarde; es posible que la falta de Lázaro en este encuentro, se deba a que también Lázaro haya ido para las fiestas del templo. De modo que cuando el Señor dirigió sus pasos hacia Jerusalén, decide entrar en casa de Marta, y se produce allí el primer encuentro.

I                        ALLI COMPARTIÓ ALIMENTOS Y COMUNIÓN

Al parecer esta era la primera vez que Jesús entraba en la casa de Marta María y Lázaro, y todo apunta a que ese encuentro fue el fruto del trabajo de aquellos 70 discípulos que enviados por el maestro, fueron dando testimonio del Mesías, de casa en casa, así llegó Jesús a este hogar, con el la luz y la paz del cielo. El pasaje que leímos nombra primeramente a MARTA, porque seguramente era la mayor, y la dueña de la casa, allí también moraba su hermana menor llamada MARÍA, que a juzgar por su permanencia allí era por el hecho de ser soltera aún, y un hermano que probablemente era el menor de todos llamado LÁZARO, que tampoco era un jovencito, y como murió tempranamente como lo indica el evangelio de Juan en el cap11, se piensa que era enfermizo, esto explica el motivo por el cual viviera con sus hermanas. Uno analiza el pasaje y se pregunta,

CUÁL HABRÁ SIDO EL PROPÓSITO DEL SEÑOR DE ENTRAR EN AQUELLA CASA?, ¿entró a buscar el servicio de Marta?, con seguridad uno puede responder que no, porque el mismo Jesús dijo en cierta ocasión, “no vine a ser servido sino para servir”.

El No vino a este mundo para ser agasajado.

Aunque no rechazó las veces que le invitaron a compartir los alimentos.

-Pero nuestra lectura de hoy nos aclara que lejos de sentirse muy honrado por las atenciones de servicio, dio una tremenda importancia al hecho de estar atento a las palabras que el estaba enseñando. ESTOY SEGURO que Marta tenía la más sincera intención de agradar a su noble invitado, y LE OFRECIÓ LO MEJOR de su trabajo, lo mejor de su sacrificio, lo mejor de sus talentos como ama de casa.

PERO MARÍA HABÍA CAPTADO EL MENSAJE, si Jesús vino a este mundo no para ser agasajado sino para salvar mi alma, entonces mas que ofrecerle una cena elegante, prefiero ofrecerle toda la atención de mi corazón, deseo que el llene con su presencia y con su gozo mi vida entera.

DESAFIO

Mis amigos, Jesús no vino a este mundo a recibir ofrendas de sacrificios, porque el fue el sacrificio perfecto, el solo demanda que le entreguemos el corazón. El dijo dame hijo mío tu corazón y miren tus ojos por mis caminos. Más que tu ofrenda, más que tu sacrificio, él espera que hoy le des tu corazón.

II                      ALLÍ RECIBIÓ SERVICIO Y ADORACIÓN

Vs.39 Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

Juan 12:3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.

De nuestra lectura de hoy se desprende que Jesús lo primero que recibió en aquel hogar fue servicio. Si bien como era la FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS, y los hogares judíos tenían por costumbre en esas fechas, habitar en una tienda construida en el patio o en la terraza de la casa, como rememorando que un tiempo sus antepasados vivieron en tiendas por el desierto. Durante esa semana, toda la familia realizaba su mayor actividad en la tienda, allí comían, allí se reunían, allí relataban las historias vivida por sus padres. Y como era de esperar, todos los utensilios debían estar normalmente en la cocina de la casa. DE MODO QUE MARTA, COMO UNA LANZADERA IBA Y VENÍA de la cocina a la tienda del patio, para poder completar su trabajo. Pero olvidemos de esto. Uno se imagina con todo el preparativo, con todo el esmero, con toda la dedicación,

LO QUE HABRÁ SIDO LA COMIDA PREPARADA POR MARTA PARA EL SEÑOR.

Cómo habrá impactado este hogar en el corazón de Jesús, que siempre buscaba esta comunión, sabía que Marta le tendría siempre un plato de comida recién hecha con amor, sabía que había un corazón que esperaba su llegada con ansias, porque deseaba escuchar su voz, su enseñanza. Marta luego de aquella reprensión no descuidó su servicio. Juan 12 nos revela que ella siempre siguió con su ministerio de servir. Tenía un plato de comida preparado para el Señor. Por si el llegara de improvisto. Y evidentemente el señor las veces que le era posible, pasaba por aquel hogar, pudo haber escogido otros hogares, cuantas invitaciones habrá tenido como registra los evangelios.

OTROS INVITABAN, PERO LA MESA DE MARTA ERA SU LUGAR PREDILECTO,

ALLÍ HABÍA UN CORAZÓN DISPUESTO,

UNAS MANOS LABORIOSAS,

UNOS PIES INCANSABLES.

UNA ENERGÍA INTERMINABLE.

Cuando llegamos a Juan 12 han pasado casi 3 años. Y Marta seguía siendo tan servicial como desde el principio. Dios pone en cada Iglesia a mujeres así. Laboriosas, incansables. LAS MARTAS DE CADA CONGREGACIÓN, cuando ellas faltan, se nota su ausencia. Son enérgicas, llevan todo por delante, ocupan todos los espacios, tienen cuidado que todas las cosas estén en su lugar. Servicio al Señor, pero sin olvidar lo más importante. La comunión. Por su parte María, se ocupaba de otros detalles, de que alguien escuchara sus enseñanzas. De que la adoración esté presente, que el ambiente esté arreglado y perfumado. Sus manos no se mueven mucho, ni sus pies no aplanan los pasillos de la iglesia, pero trae entre sus manos apretadas, su frasco de alabastro para la adoración. Era el detalle que hacía atractivo el hogar de Marta.

ALLÍ EL SEÑOR TENÍA ASEGURADO EL SERVICIO Y LA ADORACIÓN.

Cada Iglesia Dios levanta mujeres como María. Nadie ve lo que trae en el corazón, pero el señor conoce que viene a romper su frasco de alabastro a sus pies. SERVICIO Y ADORACIÓN.  María disfrutó de la voz del Señor hablando a su corazón.

En años 1912, el editor musical Adam Geibel pide a Austin Miles autor y compositor de música cristiana, que compusiera una música que expresara toda la ternura de la presencia del Señor. Fue a su casa, abrió el pasaje predilecto. Juan 20. María frente al sepulcro llorando, ella sola, todos ya habían vuelto. El señor le dirige las palabras, y ella pensando que era el hortelano le dice, señor si tu le has llevado dime donde lo has puesto y yo lo llevaré. Fue allí que el Señor Pronunció su nombre y ella queda subyugada con su voz. Y le dice Raboni. Significa “mi maestro” el autor cuenta, cerré mi Biblia, y me sentí parte de aquella solemne escena, y en silencio comencé a escribir esta canción.
A solas al huerto yo voy,
Cuando duerme aún al floresta;
Y en quietud y paz con Jesús estoy,
Oyendo absorto allí su voz.
--Tan dulce es la voz del Señor,
Que las aves guardan silencio;
Y tan sólo se oye esa voz de amor,
Que inmensa paz al alma da.
CORO
¡Él conmigo está, puedo oír su voz!
Y que suyo, dice, seré;
Y el encanto que hallo en Él allí,
Con nadie tener podré.
 III ALLÍ DERRAMÓ LAGRIMAS POR UN AMIGO

Qué más nos enseña este hogar de Betania. Según Juan 11, allí Jesús derramó lágrimas por un amigo. La presencia de un hombre mayor aunque el menor de los hermanos, que esté viviendo con su hermana mayor y su muerte prematura que relata Juan 11, hace pensar a la mayoría de los investigadores, que la salud de Lázaro no era buena, que sencillamente era un hombre enfermizo. Por eso no toma la delantera en el trabajo dentro del hogar. El hecho que sea una persona delicada de salud hace que guarde silencio, que sea un espectador silencioso. Pero también alguien sobre quien recae la mayoría de las atenciones. En la manera que las hermanas cuidaban del, habla fuertemente de que en realidad no era demasiado fuerte. Y eso hizo que también Jesús entablara con el una atención especial. EL QUE AMAS. Cuando revisé este pasaje, enriqueció mi vida, pongámonos en la mente de Lázaro, habrá recibido cuantas demostraciones del verdadero amor de Jesús. EL QUE AMAS, ES UN fiel testimonio del pensamiento. De modo que cuando La salud de Lázaro empeoró, y cuando peligraba su vida, las hermanas mandaron llamar a Jesús. Con la esperanza que viniera sin dilación. Ellas no tenían dudas que el las amaba. Que había apreciado la hospitalidad que le brindaron. Su servicio. Su amistad. Ellas esperaban que Jesús viniera enseguida. Y Lázaro con más razón.  Cuantas veces habrá escuchado de labios del Maestro, que le amaba. Que su vida era preciosa para el. En cada visita les habrá hablado del poder de Dios. Lázaro de seguro conocía la historia de la curación de la hija de Jairo, o de aquel centurión romano. Si a esos extraños les sanó sin tardar. Si acudió al llamado sin más esperar. Cuanto mas se imaginaba el que al decirle, mira que el que amas está enfermo el iba acudir pronto. Uno se imagina, las veces que Marta habrá salido a mirar el horizonte, para ver si se recortaba la figura del amado a lo lejos. Lázaro con voz débil cuantas veces habrá preguntado si había llegado. Las veces que las hermanas habrán tratado de alentar el corazón desfalleciente de Lázaro. El no se tardará, el sabe que le necesitamos, vino a nuestra mesa, el vendrá ahora que le necesitamos. ¿vino?  Las lagrimas del maestro, uno se imagina que esas lagrimas no fueron solo por la muerte de un amigo, el siendo Dios, sabía la angustia, las interrogantes, las ida y venida en vano hasta la puerta, hasta la esquina, se habrán imaginado en mas de una ocasión que la figura de otro transeúnte era la de el. Porque deseaban verle. Lagrimas por la confusión en el corazón de sus amados. somos tan importantes para el. Le importa más la hija de Jairo, del centurión. El hijo de la viuda de Naín, pero nosotros, que hemos comido juntos tantas veces.

LO QUE HABRÁ SIDO EL PRIMER DIA DEL FUNERAL. Mientras el cuerpo aun estaba caliente, SEÑOR si hubieras estado aquí. Y Jesús lloró. Lloró porque muchas veces sus propios amigos no entendieron sus planes ni su corazón. Dicen que los amigos se conocen en el momento de la muerte. Por lo menos al funeral asisten, Jesús no estuvo siquiera en el funeral de Lázaro, llegó cuando lo enterraron. Nunca midamos al Señor ni su fidelidad ni su amistad con parámetros humanos. Su amor es tan grande que hizo la distancia sideral desde el cielo. A este mundo. Y murió en una cruz por nosotros. Asi es su amor.

IV ALLÍ MANIFESTÓ SU PODER MAS NOTORIO

El poder más notorio, más elocuente, más grande, el Señor pudo llevar a cabo solo en un hogar como del de Marta, María y Lázaro, ellos estaban preparado para ello. Supieron en su diferencia, unir esfuerzo para agasajar al Salvador. Marta servía, Lázaro sentado a la mesa con Jesús, y María ungiendo sus pies, no discutían, no murmuraban, cada uno hacia lo suyo, y el Señor obró. Ante el mínimo retraso del Señor en responder a nuestras oraciones, nuestros sentimientos cambian, el no podrá obrar milagros si nuestra confianza no es total y plena en el y su poder y sus propósitos.

LÁZARO ESTABA MUERTO, SIN EMBARGO ESCUCHÓ LA VOZ DEL SEÑOR,

Vendrá día cuando todos oirán la voz del Señor, y los muertos tendrán que acudir a ese llamado. No importa cuantos años lleven en la tumba, no importa que hayan sido cremados, pulverizados. Esfumados. Comidos por peces. OIRAN LA VOZ DE DIOS.

Para Lázaro fue la voz dulce, de un amigo que lo amaba de verdad. Con una invitación ven fuera.

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