jueves, 26 de diciembre de 2013

EL SEMBRADOR SALIO A SEMBRAR


La parábola del sembrador se encuentra registrada en forma muy parecida en tres libros del nuevo testamento. Mateo 13, Marcos 4 y Lucas 8. Fue precisamente en este contexto del relato de la parábola, que los discípulos se le acercaron al Maestro para preguntarle: Señor, ¿por qué les hablas por parábolas? Y Él les dijo: “para que viendo no vean, y oyendo no oigan” A continuación les explicó a ellos el significado de la misma, diciéndoles, “porque a vosotros os es dado el saber los misterios del reino de los cielos”. En esta parábola, vamos a considerar que la palabra sembrada es la misma, todas las semillas son idénticas, una misma semilla es la que cae junto al camino, entre pedregales, en el terreno con espinos, y en la buena tierra. Conforme a esto, el problema no se encontraba en la semilla, sino en el tipo de terreno donde el grano había caído. El Señor está queriendo ilustrar la importancia que tienen los terrenos donde la simiente cae, porque en ese detalle se observa la disparidad de resultados. Esto representa en realidad, distintos tipos de corazones .

Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar” seguramente estaba en Capernaúm, la casa que él tuvo al principio; ese día se sentó en una de las barcas junto al mar de Tiberias: y habló a la multitud. Él era el sembrador y la semilla, era la palabra de Dios. “Mientras sembraba” aconteció que una parte de la semilla cayó junto al camino; lo primero que resalta es “ESTE TEMA DEL TERRENO” porque parte cayó en un sector por donde pasa mucha gente, multitudes que van y vienen; podría estar ilustrando acerca de personas, que se encuentran al corriente de todo lo que sucede en el mundo. Llamativamente en ese terreno también se puede encontrar parte de la semilla que salió de manos del Sembrador. El evangelio de Lucas registra, que esta semilla fue “hollada” cosa que ni Mateo, ni Marcos resaltan. Dos cosas estaban sucediendo con esa simiente: estaba siendo “HOLLADA y HUMILLADA” quiere decir que la gente que circulaba por ese carril, la tiene en poco, prefiere escuchar tal vez de alta política, de diplomacia internacional, la globalización, la colonización de Marte. Cosas en que se ocupa la gente mientras transita por el camino. Por lo tanto el tema del Reino de Dios lo menosprecian y es hollada. Pero hay algo más que acontece en ese escenario mientras el Señor está sembrando. “Vinieron las aves del cielo y la comieron”. IMPORTANTE RESALTAR que a estas personas EL MENSAJE LES LLEGÓ, pero cuando alguno oye las palabras del reino, “NO LA ENTDIENDE” es posible que en parte se deba a que están en el camino, con otros tipos de pensamientos ocupan su atención. El estilo de vida del mundo en que vivimos, les impide entender la palabra de Dios; por lo tanto la menosprecian, y la semilla es hollada. Pero el Señor sigue explicando y dice: “después que la oyen, luego enseguida” con que diligencia y prontitud “el malo” comienza también su tarea de anular el mensaje escuchado. SI UNO SE DETIENE Y ANALIZA hasta ese momento nadie visitaba a esas personas, pero tan pronto llega alguien quien les predique la Palabra, al otro día ya llegan también los que visitan de dos en dos, los que habla de los 144 mil sellados, a la noche alguien invita para un recital de rock, etc. Y la semilla desaparece de la superficie. El enemigo tiene interés en hollar la palabra de Dios, que la gente pase por encima de ella, sin tenerla en cuenta, la menosprecie. Los tres evangelios que relatan, utilizan ciertos verbos para describir esta situación. “ARREBATA” lo que fue sembrado, “NO CREEN” y tercero “NO SE SALVAN”.

El segundo grupo corresponde a un terreno “pedregoso” que vale la pena comprenderlo bien. Hay personas “no salvas” que “creen” pero no EN ESPÍRITU, sino como dice Pablo: “EN VANO”. Existe un creer superficial que también se llama “creer” y que Pablo lo diferencia llamando “EN VANO” (1Coríntios 15:2) “por el cual asimismo sois salvos, si retenéis la palabra que os he predicado, si no habéis creído en vano”. ¿Quiere decir que existe una fe fingida? ¿Una que no es verdadera? Pablo dice a los Corintios: si no creísteis en vano, UN CREER que no produce REGENERACIÓN, por no estar en contacto con la vida. La tierra “pedregosa” es una tierra superficial, que corresponde meramente a lo intelectual, emocional y cultural. El tipo de terreno no permite que echen raíces, no llega al espíritu del individuo que necesita ser revivido (porque está muerto) llega solo al alma, asiento de nuestras emociones y de la voluntad. Es así, movidos por la voluntad de cambiar su camino, aparecen personas que impresionan “CREER”, se emocionan, cantan, rezan, forman parte de una cultura “CRISTIANA” llámese esta evangélica, católica, protestante, etc. Pero no han nacido de nuevo, son los que “CREEN EN VANO”. El entusiasmo del hombre exterior (de alma) es rápido, como SIMÓN EL MAGO de Hechos 8:9 brota pronto la semilla, no tenía espacio la raíz para abrirse en profundidad, porque había dureza por debajo. Cuando las cosas del cielo conducimos con el hombre exterior, siempre han de salir mal. ¿Quién nació primero: Ismael o Isaac? Primero nació Ismael, nació por el apuro de la carne, nació por la fuerza de Abraham, pero ese no era el heredero, no nació en el poder de Dios, sino del poder de Abraham. Cuando Abraham no tenía más poder y tampoco Sara, (porque ya eran viejos) entonces allí actuó Dios e Isaac nació del Poder del Espíritu.

Sigue la parábola diciendo: “pero salido el sol se quemó; y nacida, porque no tenía raíz, se secó” es notable cuando una planta no tiene raíz “se seca”. El Señor Jesús dijo en Juan 15: “Todo pámpano que en mí no lleva fruto” no es suficiente estar en la cultura evangélica, no es suficiente asistir a las reuniones de la iglesia; es necesario que la semilla (la Palabra) tenga raíces profundas, hasta llegar al espíritu del hombre que está muerto, cuando la Palabra hace contacto con el espíritu del hombre muerto, produce el milagro de vida. NO TIENEN RAICES PROFUNDAS, el mensaje les llegó hasta el alma, logró emocionarles, alcanzó a que la voluntad modifique la conducta, (pero no tenía raíces “en sí misma”) entonces no lleva frutos, se seca, y finalmente se recogen y se echan al fuego y arden. Hay mucha vida religiosa que solamente se manifiesta por lo exterior, no tiene contacto con un espíritu regenerado (por el Espíritu de Dios) El Señor lo explica más adelante: “Estos son los que oyen la palabra, y reciben con gozo” pero Dios no se conmueve por las emociones. Juan 2:24 dice: “porque el Señor sabía lo que había en el hombre Él les decía: vosotros me seguís no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis; mucha gente sigue en el camino, pero es en el entusiasmo humano, habla como un creyente, apoya la obra de evangelización, pero con el correr del tiempo, cuando aparecen las pruebas, se secan. EL SEÑOR USA TRES FRACES para definirlos. “No tienen raíces” “No tiene raíz en sí” y por último “duran poco tiempo” Tener raíz en sí, quiere decir que el alma se sustenta de algo más profundo que ella misma, es el espíritu, pero quienes están sólo en el hombre natural, que no tienen raíces en el río del Espíritu, entonces éstos son superficiales, son meramente emocionales. Dice Pablo: el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, nos las puede entender, y para él son locura. El Señor usa el verbo “creer”, pero dice por algún tiempo, en el tiempo de la prueba se apartan, luego tropiezan; el que está arraigado con raíces profundas en el Señor es como la palmera que aguanta todo tipo de tormentas. Por lo profundo de sus raíces. Juan dice: salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros habrían permanecido con nosotros; son de corta duración.
1Corintios Pablo dice: “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, (es la siembra) el cual también recibisteis (esa es la semilla) en el cual también perseveráis (aquí está lo de larga duración); por el cual asimismo si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, (SI RETENÉIS LA PALABRA) uno es salvo y no ha creído en vano. Hebreos 6:4-8 “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y los poderes del mundo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, y cercana a ser maldecida; y su fin es el ser quemada” oyeron la palabra y la recibieron con gozo, superficialmente, sin tener profundidad, y también dice fueron hechos partícipes del Espíritu Santo; da la impresión que muchas personas pueden llegar a disfrutar del accionar del Espíritu Santo, por estar en contacto con el ambiente donde se manifiesta el poder de Dios. Algunos pasajes ayudan a pensar de esta forma; ejemplo 2Rey13:20-21 “Y murió Eliseo, y lo sepultaron. Entrado el año vinieron partidas de moabitas a la tierra. Y aconteció que cuando estaban sepultando a un hombre, súbitamente vieron una banda de hombres, y arrojaron al hombre en el sepulcro de Eliseo: y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies” Saúl fue donde estaban los hijo de los profetas profetizando, eran de la escuela de Samuel, y en ese ambiente el Espíritu Santo influenció en él y profetizó con ellos (no siendo profeta). Balaam también profetizó, y profetizó profecías verdaderas, pero él mismo era perverso. Jesús dijo: “en aquel día muchos me dirán: Señor, en tu nombre hicimos muchos milagros, echamos fuera demonios, profetizamos; y el Señor dirá, No os conozco, apartaos de mí, obradores de iniquidad;” personas que vivían en la carne, en lo emocional, en la voluntad del alma de enderezar el camino, en el yo, sin embargo profetizaban, y echaban demonios, y hacían milagros. Hebreos 6 dice: “fueron iluminados (recibieron la palabra con gozo) y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes de las bondades del Espíritu Santo por estar en el ambiente de los redimidos. ¿Son éstos “hermanos”? No, porque el verso siguiente dice: Heb 6:9 “Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores y que acompañan la salvación, aunque hablamos así.”  Éstos realmente son hermanos “persuadidos de cosas mejores” los que producen fruto para el Señor. Los otros, los que luego se apartan; fue de quienes Pablo dijo: “si no creísteis en vano”. En el mundo cristiano existe esa ancha franja de mera obsesión religiosa, pura formalidad.

TERCER GRUPO DE SEMILLA: “Otra parte, cayó entre espinos, y los espinos...” los espinos que nacieron juntamente con ella, crecieron y la ahogaron, y no dio fruto”; aquí vemos la táctica de Satanás; se siembra la palabra y enseguida venían las aves del cielo a comer la semilla, esa es una de las tácticas para que la gente no se salve; pero aquí hay otra táctica para los que sí reciben la palabra, Satanás también sembró, y hace crecer los espinos junto con la palabra; la misma lluvia que hace crecer la buena semilla, hace crecer la maleza; entonces el Señor lo explica así: “Estos son los que fueron sembrados entre espinos: y Lucas 8:14 agrega “PERO YÉNDOSE” reciben la palabra pero se van; ¿a dónde se van? A hacer sus cosas “yéndose, son ahogados por los afanes”. Vamos a ver cuáles son las cosas que ahogan la palabra, vamos a identificar estos espinos que Satanás produce para ahogarnos. Cuando comenzó el evangelio, vino la persecución, y los que eran fieles fueron fieles, y los falsos salieron, y la iglesia prosperó. Satanás dijo: esta táctica de persecución no me sirve, y cambió de técnica, ahora utiliza los placeres, los afanes de esta vida. “afanes”; “riquezas”, es decir que por dedicarnos a los placeres no damos fruto, o a las riquezas, o a los afanes. Algunos fracasan por los afanes, otros por los placeres; En este tiempo Satanás hace caer por las distracciones, nos enreda en lo que no es verdadero, con el objetivo de que no demos fruto, ese es el enemigo, entonces nos vamos por las ramas. LAS RIQUEZAS Y EL ENGAÑO DE LAS RIQUEZAS, no es lo mismo, porque a veces no tienen riquezas, pero están negociando, todo les sale mal, pero están metidos en eso. Estos son los espinos que ahogan la palabra y se hace infructuosa.

CUARTO GRUPO: “Y éstos son los sembrados en buena tierra: La que cayó en buena tierra, el que oye y entiende” primero oír, segundo recibir y tercero entender; “los que con corazón bueno y recto retienen la palabra” palabras claves de la buena tierra. “RETIENEN LA PALABRA OÍDA, Y DAN FRUTO CON PERSEVERANCIA”. Dice el Señor: el que tenga oído para oír, oiga; que seamos de los que oyen, creen, reciben, retienen y dan fruto con perseverancia.

 

Seguidores