jueves, 26 de diciembre de 2013

EL SEMBRADOR SALIO A SEMBRAR


La parábola del sembrador se encuentra registrada en forma muy parecida en tres libros del nuevo testamento. Mateo 13, Marcos 4 y Lucas 8. Fue precisamente en este contexto del relato de la parábola, que los discípulos se le acercaron al Maestro para preguntarle: Señor, ¿por qué les hablas por parábolas? Y Él les dijo: “para que viendo no vean, y oyendo no oigan” A continuación les explicó a ellos el significado de la misma, diciéndoles, “porque a vosotros os es dado el saber los misterios del reino de los cielos”. En esta parábola, vamos a considerar que la palabra sembrada es la misma, todas las semillas son idénticas, una misma semilla es la que cae junto al camino, entre pedregales, en el terreno con espinos, y en la buena tierra. Conforme a esto, el problema no se encontraba en la semilla, sino en el tipo de terreno donde el grano había caído. El Señor está queriendo ilustrar la importancia que tienen los terrenos donde la simiente cae, porque en ese detalle se observa la disparidad de resultados. Esto representa en realidad, distintos tipos de corazones

miércoles, 25 de diciembre de 2013

David y Mical "un matrimonio de alto voltaje"


 En el primer libro del profeta Samuel en la Biblia, (capítulos 14,17-19) se relata algunos entretelones del matrimonio de David con la hija menor del rey Saúl, la mujer se llamaba Mical, cuyo significado quiere decir “recipiente o arroyo”, y para comprender mejor el final que llegara esta pareja, debemos repasar algunos sucesos que ocurrieron en la vida de sus protagonistas. Jonatán era el hermano mayor de Mical, con quien David mantuvo una amistad como pocos en la historia sagrada. De acuerdo con la lectura, David era un joven talentoso, además era de buen corazón. El mismo rey Saúl en una primera etapa, amaba a este hijo de Isaí, al punto que le ubicó en el palacio como músico personal, y también en su ejército, al frente de una compañía selecta de valientes. Luego que David venciera al gigante Goliat, dirigió en varias ocasiones batallas importantes del ejército de Israel, y de todas ellas volvía victorioso. En uno de sus regresos, un grupo de doncellas de Israel, habían conformado un coro, cuyo estribillo decía, “Saúl mató a sus miles, y David a sus diez miles”. Desde aquel día, Saúl miró con malos ojos a su flamante oficial, tuvo celos de él,

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