Ministrado en la iglesia Ind. Nacional – 5 –VI- 11 Dr. Rubén Díaz Jure
Lectura Rut 4:10-22
En las palabras de bendición y buenos deseos por parte del pueblo hacia Booz, se nombran algunas situaciones particulares, específicas, que sucedieron unos 700 años atrás aproximadamente. Por ejemplo, Se citan a dos mujeres, Raquel y Lea, y se comenta en forma muy esquemática, el impacto de estas dos vidas en la historia de Israel. También aparece el nombre de un personaje llamado Fares, el hijo que Judá tuvo con su nuera Tamar. Es posible que en el análisis de estas dos situaciones, encontremos la mayor parte de las lecciones que estaremos estudiando en esta ocasión.
Comencemos por el vs.10. Y que también tomo por mi esposa a Ruth la moabita, esposa de Mahalón, para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar.
Esta primera parte del vs. 10, se asemeja mas bien a una TARJETA DE INVITACIÓN para una Boda, porque sencillamente lo que está haciendo Booz, es una comunicación de su casamiento con la joven Rut. Cuando enviamos a alguien una tarjeta de boda, lo que en realidad estamos haciendo es una comunicación, estamos socializando un acto de gran trascendencia para nuestras vidas. Bueno, Booz en presencia de todo el pueblo congregado allí en la puerta de la ciudad, y ante la mirada de los ancianos y jueces convocados, extendía su tarjeta de invitación a su casamiento. Pero llamativamente, también hace público un aspecto, de lo que a continuación vamos a ocuparnos brevemente. Si bien era un acto legal, el cumplimiento de un punto específico de la ley de Moisés referente a la redención (porque era lo que Booz estaba haciendo) no quiero que se pierda de vista el espíritu de este reglamento, que es la de restaurar a alguien que ha caído en desgracia, este tópico de la ley, ha sido dictado desde el corazón mismo de Dios.
Tomar por esposa a una mujer, era un acto familiar, tradicional y esperado si se quiere comentar algo sobre lo ocurrido aquí. Pero comunicar que este matrimonio, tenía no solo el cometido de llevar adelante lo dicho por Dios, “no es bueno que el hombre este solo”, sino que Booz se proponía restaurar a alguien que había caído en desventura. Por eso dice: “restaurar el nombre del difunto sobre su heredad”
Muy pocas veces solemos resaltar este tema, que el “MATRIMONIO TENGA UN PROPÓSITO”, que tenga un objetivo, una meta. Habitualmente solemos hablar durante el noviazgo sobre algunos puntos específicos; “cuando nos casemos” haremos esto o aquello, se planifican los hijos, se habla de proyectos posibles, trabajo, viajes, etc. Ahora, viene la primera pregunta, ¿Cuántos matrimonios se proponen metas espirituales? Es posible que Booz tuviera también estos planes que hemos citado, pero nombra específicamente el de mayor alcance, el de más valor, el que marcaría el rumbo de esta unión. “RESTAURAR EL NOMBRE DE UN DIFUNTO”
Pero, el pensamiento no queda allí, sigue diciendo. “para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos” .Cuando un matrimonio cristiano, desea ver la mano de bendición de Dios sobre sus vidas, es importante que este punto sea considerado. ¿Cuántos difuntos (muertos espirituales) hay en este mundo, cuyos nombres han sido borrados de entre sus hermanos?. Yo le llamo a esto, UN MATRIMONIO CON PROPÓSITO, cuando como pareja, como marido y mujer, como esposos, se proponen que el matrimonio SEA UN INSTRUMENTO DE DIOS, para restaurar a los muertos espirituales de este mundo. Traigo a la memoria solo dos ejemplos de matrimonios que tuvieron objetivos diferentes.
El matrimonio de Priscila y Aquila (Rom 16:3, 1Cor. 16:19) La pareja que ha dejado huellas en la obra del Señor en el nuevo testamento.
El otro ejemplo, Ananías y Safira, (Hechos 5:1) no hace falta que me extienda demasiado sobre el andar de este matrimonio, sus objetivos y propósitos evidentemente solo fueron temporales, terrenales, pasajeros. Una pareja que como cualquier otra, comienza con esperanzas, con sueños, con planes, solo que Dios no estaba en el centro de sus vidas.
LA PRIMERA LECCIÓN de esta unión entre Booz y Rut – es que el matrimonio debe tener en primer lugar un propósito superior, espiritual y no tan solo terrenal y pasajero.
Cuando la multitud presente y testigo de aquel acto en la puerta de la ciudad, consideraron las palabras de Booz, un hecho o suceso que refrescaba la ley de Dios en la mente del pueblo, ellos, como respuesta a lo que estaban presenciando, dijeron en voz alta, como brotando de lo profundo de sus corazones, un deseo de buenos augurios, palabras de bendición. Bendición que ha sido escuchada por el Altísimo.
Vs.11 “Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel”
Si uno examina en forma pormenorizada, el andar de estas dos mujeres nombradas aquí, RAQUEL Y LEA, se encuentra con distintos MATICES, entre los cuales, no resulta muy sencillo, resaltar a cuál de ellos se refería el autor del libro al decir, que estas mujeres hicieron tan magnífica obra.
Para que podamos comprender mejor, debemos dar un vistazo al pasaje que relata algunos detalles del andar de estas dos mujeres. Génesis cap. 28-29. En el primer cap. citado, se puede leer cuando Isaac llama a Jacob, le bendice y le manda a “Padnan-aram” a la casa paterna de su madre Rebeca, para que buscase esposa. Allí se encuentra con Labán su tío, este tenía dos hijas, Raquel y Lea, aunque se debería nombrar primero a Lea, porque ser ella la mayor.
El nombre de Lea, viene de la raíz (Laá) que significa Cansada, exhausta, fatigada. Las escrituras hablan de esta mujer y la describe como una persona de ojos delicados. Su hermana menor Raquel, (del hebreo oveja) las escrituras la describen como de hermoso parecer.
Nuestro pasaje nombra a ambas, no solo a Raquel sino también a Lea. HUMANAMENTE la historia de la mayor (hasta si se quiere) es un poco triste, en el día de su matrimonio, en lugar de recibir elogios, besos, caricias, el primer regalo de bodas, fue un menosprecio.
Su vida matrimonial se inicia en medio de una tremenda desilusión: (Gen. 29:25) En el amanecer de la noche de boda, Jacob reclama a su suegro que ha sido objeto de engaño, y reclama que él no quería a Lea, sino a Raquel. Y el vs. 31 confirma este pensamiento, porque allí dice, que Dios había visto que Lea era menospreciada, entonces la hace fértil, y a Raquel estéril. Entonces Lea tiene una serie de 4 hijos, en los nombres que pone a cada uno de ellos, va descubriendo lo que sentía en su corazón. A su primogénito le puso RUBÉN, que significa “vean ustedes al hijo” pensando quizás, que con esto su esposo la amaría. Al segundo hijo lo llama, SIMEÓN, que quiere decir “oír inteligentemente” tratando de entender el ambiente que la rodeaba. Al tercer hijo lo llama LEVÍ, que quiere decir “unir, juntar, tejer, prestar” tenía la esperanza que ese hijo pudiera unir el corazón de su esposo al de ella. Su cuarto hijo, JUDÁ, significa “alabanza” como dando gracias a Dios por su fertilidad, y dejo de concebir. En este ambiente de fuerte rivalidad y muerte prematura de Raquel. Pareciera que se estuvieran opacando las palabras de esta bendición que hemos leído, “Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel”. Por encima de los detalles del andar de estas damas, se encuentra el propósito de Dios en la elección de estas dos mujeres. Mujeres que Dios elige, para que nacieran hijos a Jacob, y así conformar las 12 tribus de Israel. La bendición que el pueblo dio a Booz en esta ocasión, incluía este aspecto. “Que Jehová escoja a esta mujer que tomas como esposa, con el propósito de cumplir en ella, el plan Divino” y que como se puede ver en lo que viene después, que efectivamente fue así.
DEMOS VUELTA LA PÁGINA
Y consideremos a estas dos mujeres, en la expresión del texto. Vs.11 “Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel”
No es la primera vez que la Biblia presenta a la mujer, como la encargada de construir su casa. “Raquel y Lea edificaron la casa de Israel”. Este acto de edificar, no involucra solamente el hecho de concebir y dar a luz hijos. Va más allá de la simple procreación.
LECUTRAS PARA ENRIQUECER EL PENSAMIENTO:
Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa, más la necia con sus manos la derriba
Proverbios 31:30 Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada. “Alabada” no por ser (Abogada, arquitecta, licenciada, doctora, medalla de oro en juegos olímpicos o Miss universo) sino porque teme a Dios.
Proverbios 31:10 “Mujer Virtuosa, ¿quién la hallará?”
Es evidente por el escrito que acabamos de comentar, que este espécimen de mujer, “mujer virtuosa” debe ser buscado, debe ser examinado con ojos guiados por el Espíritu. Y no con la sagacidad humana, no con los ojos varoniles simplemente, no con la sabiduría y experiencia de los años. De lo contrario, Salomón hubiera acertado en sus elecciones. Pero el libro de 1Reyes 11 y varios otros, hablan de este rey sabio, poderoso y rico, que escogió a las mujeres más bellas del planeta tierra. En un acto único de ambición, iba seleccionando una y otra vez las mujeres más hermosas, pensando que en la belleza de las mismas, encontraría la satisfacción, el placer, la realización, y cuantos otros propósitos pudiera tener en la mente. El Rey Salomón se encargó de construir casas, mansiones, palacios para cada una de sus mujeres; y estas bellas damas también hicieron lo propio, construyeron altares de sus dioses en el corazón del rey. Es Lo que Dice Dios en su palabra. La mujer siempre edifica algo, para bien o para mal. El resultado de esta acción de Salomón, se ve en el libro de 1 Reyes 11:4 y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos.
LA BIBLIA ENSEÑA QUE LA MUJER CONSTRUYE O DESTRUYE, es verdad que no la hace sola, siempre en complicidad con el esposo. Pero es la mujer la que edifica la casa. Es la que más tiempo está con los hijos, es la que sabe en qué momento y como hablar al hombre para que actúe.
Confirma este pensamiento, lo que dice a continuación en nuestro texto. Vs.11 “y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén” porque la elección ha sido buena, y porque la mujer que ha entrado en su casa, ha sido una mujer que ha edificado bien, este hombre alcanzó un prestigio único en la historia de Israel. “Detrás de un hombre grande, hay una gran mujer” (un dicho humano que no siempre se cumple, principalmente cuando Dios está ausente de las vidas).
Vs.12 “Y de la simiente que Jehová te diere de esta joven, sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá”.
FARES, es el otro personaje que se cita en nuestro pasaje. Si los nombres de Raquel y Lea parecieron algo llamativo en nuestro estudio, el de este personaje, es aun más SINGULAR. Su historia se relata en GÉNESIS 38. Judá, el cuarto hijo de Lea con Jacob, buscó esposa para su hijo primogénito ER, y le consigue a TAMAR, Er muere prematuramente y Judá le da a ONAN su segundo hijo para que se case con la viuda y redima el nombre de su hermano. El joven Onan, tiene una conducta que no agradó a Dios y también muere prematuramente. Entonces Judá entonces promete a su nuera Tamar, que cuando crezca su tercer hijo SELA, le iba a dar como marido, cosa que nunca sucedió. Cansada de esperar en viudez, TAMAR se quita ropaje de viudez y se viste como una mujer pública, no da a conocer su rostro y se pone en el camino de su suegro, cuando este trasquilaba sus ovejas. Judá no la reconoce, se llega a ella, ella concibe (la historia es más larga) y en su seno habían mellizos. La partera que llevaba adelante el alumbramiento, ve que sale un brazo primero, entonces ata en la muñeca un hilo color grana diciendo, este salió primero, luego algo sucede en el vientre materno, el brazo vuelve a entrar y sale el otro hijo primero, la partera se sorprende, y dice “QUE BRECHA TE HAS ABIERTO” y llamó su nombre FARES, que significa brecha, o rotura, luego salió el otro y lo llamó Zara.
La Biblia utiliza esta figura, y lo exhibe en una forma maravillosa. No se encuentra en las escrituras palabras que aclaren que Dios haya escogido a Fares antes que a ZARA, (como sí se puede leer respecto a Esaú y Jacob). Pero lo que sí sabemos es que elige al que salió primero, y utiliza esa línea, para trazar el camino que conduciría la aparición del Mesías en este mundo. El esfuerzo realizado por Fares por salir primero, la brecha que se tuvo que abrir en el vientre materno, le sirvió para ser un instrumento, por el cual iba a venir la salvación al mundo. Desde el punto de vista humano, Fares, no tenía un historia muy brillante que digamos, (nace en un escenario de engaño y forcejeo) al igual que las mujeres que fueron citadas anteriormente. Pero desde el punto de vista de la elección de Dios, y del cumplimiento de los propósitos Divinos, estos nombres hicieron historia. “de la simiente que Jehová te diere de esta joven, sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá” De lo que te nazca de Rut, sea como la casa de Fares. Y vaya que fue así, de esa simiente, provino Jesús el Señor. El que verdaderamente abrió una brecha en este mundo, peleó la gran batalla y triunfó, y quienes le sigan a él, no podrán nunca perderse.
Dice Dios en el libro del profeta Ezequiel 22:30 “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo halle”
Dios espera que tu matrimonio sea un “matrimonio con propósito”, propósito espiritual, y también sigue buscando “Fares” en este mundo. Hombres que luchen, personas que se acomoden simplemente, hombres y mujeres que abran surcos, no que se desentiendan del llamado y se arrojen en los brazos de la indiferencia, del bullicio y los placeres. El mundo vive bajo condenación por causa del pecado, por eso hay tantos difuntos sin nombres que necesita ser redimidos. Dios busca un “Fares” que se ponga en la brecha a favor de la tierra. ¿Habrás de oír hoy ese llamado?


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada