domingo, 16 de enero de 2011

Polvo eres y al polvo volverás


En el libro de Génesis encontramos el relato de la creación, con excelente sencillez revela cómo fue que Dios formó al primer hombre; Tomó Dios el polvo de la tierra, le dio forma y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Este solo pasaje aporta una información de mucha importancia para comprender lo que sucede con el organismo del hombre, donde existe un predominio de los elementos que justamente forman parte del suelo que pisan nuestros pies. Podría nombrarles por lo menos 16 elementos que abundan en el suelo de nuestro planeta, como el calcio, carbono, cloro, flúor, hidrógeno, yodo, hierro, magnesio, manganeso, nitrógeno, oxígeno, fósforo, potasio, silicona, sodio y azufre. Llamativamente todos estos minerales representan el 6% de nuestro cuerpo, por lo tanto necesitamos reponerlos casi diariamente.

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