lunes, 8 de junio de 2009

Libre pero esclavo (click....)


Dice en el evangelio de Juan en el cap. 8 lo siguiente. “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Cuando los oyentes del Señor escucharon esta sentencia, y para nuestra mejor comprensión debemos recordar que en su mayoría eran Judíos, ellos inmediatamente respondieron, nosotros jamás hemos sido esclavos de nadie, como pues dices tú “seréis libres”, el Señor conociendo el interior de ellos les dijo: todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado. En cierta ocasión un conocido poeta de origen sueco había expresado algo similar diciendo “el que se entrega a las prácticas viles, es un esclavo aunque no arrastre grillos en sus pies” también el poeta alemán Johann Goethe había dicho “nadie sufre mayor esclavitud que aquel que se considera libre, cuando no lo es”, y la verdad es que a diario vemos que todas estas expresiones dicen la verdad. Vivimos en un mundo donde los hombres pelean por la libertad, luchan por disimular la impotencia que manifiestan por lograr una libertad total, quiere ser libre de tantos males que lo esclavizan, quiere deshacerse de todo aquello que lo domina, porque ya no puede ocultar que el hombre moderno es un esclavo de pequeños y grandes vicios, vicios que sabe a ciencia cierta que les perjudica, le perjudica la salud, le deteriora el cuerpo, y le amarga el alma. Y una y otra vez ha dado señales de que nada puede hacer. Es así que hoy vemos Esclavos de las drogas. Más que nunca hoy se ven esclavos de sus propias pasiones. los noticieros de este tiempo están abarrotados de crónicas que relatan en forma pormenorizada la manera en que mujeres y niños son devorados por las bajas pasiones de personas integrantes de su propia familia. Criaturas de pecho que sufren violencia de sus propios padres. Finalmente el hombre en esta sociedad libre, da claras señales que vive en uno de sus peores momentos de esclavitud moral y espiritual. Cadenas invisibles que lo atan al pecado y a todas sus prácticas. Jesús dijo, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Conozco testimonios de personas que en su vida pasada han sido esclavos del alcoholismo, hoy demuestran que Jesús les ha dado plena libertad. Conozco a jóvenes que han logrado salir de las drogas, otros de sus bajas pasiones. Mis amigos el mismo Dios que nos ha concedido la vida, es el mismo Dios que nos concede la libertad en Cristo Jesús. Es posible que en este momento me esté escuchando alguna persona que diga “yo soy uno de esos esclavos” tengo en mi vida un vicio que no lo puedo controlar. Es más, cuanto más deseo no obedecer a su voz, es cuando más caigo. Otro podrá decir, tengo un pecado favorito que no puedo abandonar su práctica. Soy consciente que me está destrozando la vida, está destrozando mi hogar. Deseo ardientemente no obedecer más a su voz. Necesito cambiar, no quiero seguir viviendo así. Mi amigo oyente si este es tu caso, escucha con atención la oferta de Dios. Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres. Si en este momento le pides de corazón a Dios que el perdone todos tus pecados, y crees en tu corazón que la sangre de Jesucristo tiene poder para limpiar tu vida y todo tu pasado y por la fe le recibes en tu vida podrás experimentar la libertad gloriosa de los hijos de Dios. pídele en oración que el tome el control tu vida y lo cambie por completo. Caminemos este día tomados de la mano de Dios.

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