lunes, 8 de junio de 2009

Esperanza de vida (click...)



En la carta del Apóstol Pablo a los corintios, podemos leer las siguientes palabras: y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita. Sorbida es la muerte en victoria, ¿dónde está oh muerte tu aguijón? ¿dónde oh sepulcro tu victoria?. Es de notar que la mayoría de los cementerios en las grandes ciudades se encuentran ubicados fuera del contorno urbano, no solo por una cuestión de salud, sino porque ninguna ciudad querría tener un cementerio como atractivo turístico, sino más bien como algo que desearíamos olvidar, sencillamente porque trae pensamientos ingratos, momentos muy tristes de nuestra existencia, No obstante tenemos que reconocer que el tema de la muerte, también nos permite considerar mas detenidamente las palabras de vida eterna contenidos en las escrituras. Y en resumen, es nuestro tema de hoy, quisiera en estos momentos hablarles acerca de la esperanza bienaventurada de los que mueren en Cristo. Esta expectación ha de transformarse en realidad cuando se cumpla la promesa del Señor en su segunda venida. Cuando el venga a buscar a los suyos, a los que han creído en el. Cuando esto suceda, ningún creyente quedará encerrado en su tumba. Donde se encontrare su cuerpo, de allí será levantado. No importa en qué lugar, ni como haya muerto. Nada podrá detenerlo. En un abrir y cerrar de ojos se levantará y vivirá para siempre en la gloria con el Señor. Esta es la bendita esperanza que posee todo creyente en Cristo Jesús. Es la esperanza que anima y conforta el espíritu en los momentos supremos de nuestra frágil existencia. Y como si todo fuera poco. Lo que mayor seguridad aporta al cristiano que debe pasar por la experiencia de la muerte, son las palabras del apóstol Pablo cuando dice. Ausentes del cuerpo, Presentes con el Señor. No existe un estado intermedio. Cuando una persona muere, su alma en ese mismo instante se encuentra cara a cara con su creador. Y para el cristiano esto será una experiencia maravillosa. Pero no estoy seguro que lo sea para el alma que ha rechazado el perdón de Dios. Mi amable escucha, La muerte viene como consecuencias del pecado. Cuando Cristo Jesús muere y resucita al tercer día, da una nueva esperanza al hombre, Por eso la Biblia enseña que la muerte pierde su terror, porque ya será un paso hacia lo desconocido, sino un paso hacia la presencia del salvador. El llanto y la desesperación de los que mueren sin el perdón de Dios debería hablarte al corazón. El dolor sin consuelo de los incrédulos demuestra que nada puede mitigar la angustia fuera de Cristo Jesús. La separación sin esperanzas indica el triste estado y el destino de los que rechazan el amor de Dios. Dice la Biblia que Jesús vino a este mundo para destruir por medio de su muerte al que tenía el imperio de la muerte y libertar de esta forma a los que por toda la vida estaban sujetos a la esclavitud del pecado. Y el Señor desea que tu también puedas encontrar esta libertad y esta seguridad. Aceptando el perdón de tus pecados que Dios te ofrece por la muerte de Jesús. La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Y si ya no existe culpa por el pecado, desaparece el temor de encontrarnos con nuestro creador en la eternidad. Entonces podríamos decir juntamente con el apóstol Pablo. Donde está oh muerte tu aguijón o dónde oh sepulcro tu victoria. Caminemos este día tomados de la mano de Dios.

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